Cuando nos acecha la Duda!

Duda biblia

Uno de los beneficios de la lectura través de diferentes libros, géneros, y por medio de los dos testamentos de la Biblia o como los “planes de lectura” es que nos da una imagen más completa y precisa de quien es Dios. Tenemos la oportunidad de ver su gloria desde una variedad de ángulos. Sin embargo, si esperamos que la lectura de cada día vaya fácil de entender y fácil de aplicar, luego de leer ampliamente las escrituras podemos mas bien ver que tiene un efecto diferente, menos deseable, nos puede desalentar.
A veces los líderes y amigos cristianos nos dicen como la palabra de Dios es tan clara, y que cualquier persona que tiene el Espíritu Santo lo puede entender, lo que es cierto en un nivel. Pero eso no es siempre nuestra experiencia. Cuando nos aventuramos en libros desconocidos y capítulos de la Biblia, estamos obligados a encontrar pasajes que son difíciles o confusas. Cualquiera de nosotros no entendemos lo que se dice, o, incluso, si podemos dar sentido a las palabras, no podemos averiguar qué hacer con ellas. Esto deja algunos creyentes desanimados y listos para dejar de leer. Se supone que no somos lo suficiente inteligentes? o que no somos lo suficiente espirituales? (sea lo que eso quiera decir…). O, lo peor de todo, ellos comienzan a dudar del valor de la palabra de Dios para sus vidas.
Si ese es usted, entonces tal vez usted necesita un recordatorio de que la suficiencia de la palabra de Dios no está puesta en peligro por sus limitaciones y debilidades. Claro, hay misterios y doctrinas que tú y yo nunca podremos ser capaces de envolver completamente en nuestras cabezas. ¿Qué otra cosa podríamos esperar cuando un Dios de infinita sabiduría le habla a una mente débil y finita aun afectada por el pecado? Pero no quiere decir que Dios no ha establecido claramente como John Frame nos recuerda, la escritura se adapta bien a las necesidades de todos sus hijos:

“La escritura siempre es lo suficiente clara para que nosotros podamos llevar a cabo nuestras responsabilidades presentes delante de Dios. Es lo suficiente claro para un niño de seis años de edad, para entender lo que Dios espera de él. También les lo suficiente clara para un teólogo maduro para entender lo que Dios espera de él. Pero la claridad de las escrituras no es específica para cada persona. No es lo suficiente clara para satisfacer cualquier persona que solo quiere ganar un conocimiento especulativo de las cosas divinas. Es más bien, moral suficiente, prácticamente suficiente para que cada persona sepa lo que Dios quiere de él.”

 

Por supuesto, no hay que sorprenderse de que las riquezas de las escrituras a menudo requieren la oración, la meditación, y un poco de pensamiento crítico de nuestra parte, pero en última instancia no es nuestro esfuerzo lo que produce la transformación. Dios es capaz de reunirse con nosotros donde quiera que estemos. Y no se olvide que tenemos su Espíritu (1 Cor 2:12), así como los maestros llenos de el Espíritu en nuestras iglesias (Efe 4: 11-12), para guiarnos. Así que no renuncie a su “plan de lectura” o su búsqueda de oír “todo el consejo de Dios” (Hechos 20:27). Escuchar la palabra de Dios vale la pena completamente aunque siempre habrán preguntas.

David Villanueva